martes, 5 de abril de 2011

iPad 2, ¿UN DISPOSITIVO PARA LA CREACIÓN AUDIOVISUAL?.


El iPad 2 ya está aquí, y ahora sí tiene todo lo que debería haber tenido desde su primera versión, incluyendo una cámara de vídeo HD.

Después de probarlo, aquí os presento unas notas personales y subjetivas centradas en su potencial como herramienta para la creación audiovisual.


Vaya por delante que la gran novedad no es tanto la inclusión de la cámara de alta definición, sino la aparición del iMovie para iPad, que proporciona un interface para la edición de vídeo en una pantalla multitáctil de tamaño suficiente (ya existía una versión de iMovie para el iPhone, pero el tamaño de su pantalla limitaba mucho sus posibilidades y manejo). No obstante, no voy a hablar de aquí del iMovie en concreto, que será objeto de un futuro review en La Moviola Digital.


El iPad 2 se presenta como un artilugio con el que podemos llevar a cabo obras audiovisuales de principio a fin. Podemos grabar, editar y distribuir en Internet nuestros vídeos, prescindiendo de ordenadores o cualquier otro hardware. Todo con un solo aparato.

Podría ser una vía de trabajo válida para muchos proyectos artísticos, asumiendo sus limitaciones.

Adiós al concepto tradicional de cámara + disco duro + un montón de cables + ordenador para editar + un monitor, etc.. Una simplificación tecnológica con atractivo para determinados creadores, desde luego no para aquellos obsesionados con la perfección de la imagen y el 4K (aunque todo es cuestión de tiempo), pero sí para los interesados en lenguajes periféricos o quienes acometan géneros más subjetivos como el diaro filmado.

Los teléfonos móviles ya han sido utilizados artísticamente en multitud de ocaciones. El Festival Punto de Vista de Navarra, de absoluta referencia para todo interesado en nuevas formas de contar, llevó a cabo en 2007 su proyecto La mano que mira, donde se invitaba a varios realizadores a investigar y explorar las posibilidades creativas del móvil. En España tenemos también el Movil Film Fest, que alcanzó en 2010 su cuarta edición. Y fuera de España Jean Luc Godard y Park Chan-Wook son sólo dos ejemplos de cineastas que están rodando con móviles. 

Yo he rodado dos cortometrajes con sendos móviles, "Inter - face" y "Lanzadera (Shutlle), y desde hace más de dos años trabajo en varios documentales en este formato, desarrollando una forma particular de relacionarme con la cámara-móvil y por lo tanto con las imágenes que capta.

Una de las particularidades más interesantes reside en la portabilidad constante del dispositivo, donde el acto de grabar no exige una preparación ni premeditación, y se convierte en algo tan natural y espontáneo como mirar...

En todo caso, tras la etapa de la grabación, viene siempre el proceso de montaje, ya en un ordenador, realizando las conversiones necesarias para editar el material en Final Cut Pro (Apple ProRes) o Avid Media Composer (DNxHD), y una vez la imagen alcanza este punto el proceso es, técnicamente hablando, el mismo de siempre, y creativamente hablando, un proceso de intelectualización, escritura, re-escritura y búsqueda de formas, generalmente posterior al rodaje.

Llevar el montaje a una herramienta como el iPad 2 o similares me resulta interesante por su inmediatez, por la posibilidad de realizar el montaje sobre la marcha, de manera más espontánea y des-intelectualizada, y también renunciando a toda postproducción, trabajo de efectos o corrección de color, pues el iMovie para iPad sólo permite montar la imagen y su sonido, con sólo una pista de audio adicional y sin posibilidad de retoques de ningún tipo. Un ejercicio de desnudez, en definitiva.

Muy interesante, pero, ¿estamos ya en ese punto?. ¿Podríamos acometer un proyecto real utilizando exclusivamente un iPad 2 para todas las etapas del proceso, prescindiendo de ordenadores?.

Nota: no soy un defensor del uso gratuito y arbitrario de las nuevas tecnologías en el audiovisual. Comparto la exploración narrativa de estos formatos, pero priorizando siempre el contenido sobre la técnica, que no debería convertirse en un fin en sí misma. Me interesa la simplificación que proporcionan, pero no veo nada demasiado "de guerrilla" en un gadget fabricado por la compañía más cool del momento que cuesta 479 Euros, o en el hecho de deber firmar un contrato de permanencia de 2 años con una gran multinacional de telecomunicaciones para poder adquirir de forma más asequible un móvil con cámara HD. Las ideas, primero. La tecnología, después, y al servicio de las primeras.

Volviendo a la cuestión que nos ocupa, he aquí algunas consideraciones:

ALMACENAMIENTO

El iPad 2 puede adquirirse con una memoria interna de 16, 32 o 64 Gigas, suficiente en la mayor parte de los casos para un uso doméstico.

Para nuestro posible proyecto audiovisual podría quedarse corto. Sí, claro, todo depende de la longitud del proyecto, pero 64 Gigas es poco.

Apple, en una decisión estratégica cuestionable, ha decidido no dotar a sus iPads de ranuras para tarjetas de memoria SD, Compact Flash o similares, de modo que cuando su memoria interna se llene, en ningún caso podríamos ampliar espacio mediante tarjetas.

Tal vez en un futuro no tan lejano esto pueda paliarse gracias al almacenamiento y edición de video on-line, en fase de pruebas todavía, y uno de cuyos máximos exponentes a nivel doméstico encontramos en el Youtube Video Editor. No del todo realista ahora mismo, porque si estamos grabando en Canadá y necesitamos emplear 3G a través de roaming para navegar en Internet, no podremos asumir los costes de conexión ni los tiempos para la subida de los vídeos. Y hasta puede que grabemos en lugares alejados de cualquier tipo de cobertura.

Pero, ¿quién sabe?. Tal vez la limitación en el almacenamiento beneficie a nuestro proyecto, llevándonos a meditar, medir y valorar más la grabación de cada imagen, como si estuviésemos utilizando celuloide.


ERGONOMÍA Y ESTABILIDAD

El actual iPad 2 es más ligero que su predecesor. Podemos sostenerlo firmemente con las dos manos, como si fuese un volante, y eso nos da estabilidad y nos permite realizar movimientos fácilmente.

Obviamente estaremos grabando siempre cámara en mano, pero si preferimos utilizar planos fijos, nos las podríamos ingeniar para sostener el iPad empleando una funda que podríamos posar sobre cualquier superficie.

En todo caso no es ideal, pero apuesto a que no pasará demasiado tiempo hasta que algún fabricante desarrolle rigs y complementos para el iPad 2, que posibiliten fijarlo a un trípode o una steadycam, tal y como ya sucedió con el iPhone gracias a ZacutoTiffen SteadycamOwle, o EnCinema, quienes han llegado a fabricar un adaptador de lentes de 35 mm para el iPhone 4.


No obstante, está por ver si el iPad 2 será capaz de generar toda esta amalgama de artilugios cinematográficos.


EL SOFTWARE DE LA CÁMARA

Accedemos a la cámara al igual que a cualquier otra aplicación, pulsando en su icono correspondiente.

Una vez aquí, veremos a pantalla completa la imagen de la cámara.

Las opciones son pocas. Más bien son inexistentes.

Podremos elegir la función "fotos" o la función "video", donde no es posible configurar nada más: ni la exposición, ni el balance de blancos, ni el enfoque. Tampoco pueden seleccionarse diferentes calidades de grabación o tamaños de fotograma, lo cual sí es posible en la cámara de casi cualquier teléfono móvil.


La ausencia de opciones configurables la encontramos también en el iPhone 4, pero queda paliada gracias a Almost DSLR, una magnífica aplicación que amplía espectacularmente las posibilidades de la cámara. Entre las abundantes mejoras destacan la posibilidad de fijar y definir los valores de exposición, temperatura de color y foco. No es exactamente lo mismo que tener funciones verdaderamente manuales, pero se acerca bastante. Otra importante mejora es la posibilidad de visualizar en pantalla, y durante la grabación, la duración del clip, su tamaño en megas o la cantidad de espacio de almacenamiento disponible, todo ello información vital.

Pues bien, de momento la aplicación Almost DSLR no está disponible para el iPad 2, pero de nuevo es más que probable que sus desarrolladores se pongan manos a la obra y la veamos pronto por la App Store.

Tal y como es hoy el software de la cámara del iPad 2, lo único que tenemos a nuestra disposición es el botón de grabación.

¿No queríamos simplicidad?. ¡Pues ala!.


EL HARDWARE

Aquí llegan las malas noticias.

La primera impresión que se tiene al utilizar la cámara es que algo falla con la calidad de la imagen. La resolución deja mucho que desear, y podemos encontrar ruido y flickeo. No estoy haciendo una análisis exhaustivo de calidad, ni voy publicar ejemplos ni comparaciones con otras cámaras, sino que hablo de la impresión general tras haber jugado con la cámara en diferentes ambientes.

Fue decepcionante sin duda, y profundizando un poco encontramos el problema:

La cámara del iPad 2 no es igual que la cámara de 5 Megapíxeles del iPhone 4. Es peor. Mucho peor. Es un paso atrás. Algunos dicen que podría ser similar a la cámara que tiene el iPod Touch, seriamente inferior, de nuevo, a la del iPhone 4.

Sí, graba a 720p. Sí, graba a 30 fotogramas por segundo. Pero, ¿qué tamaño tiene su sensor en Megapíxeles?.

Es imposible dar con esta información en la página de espeficicaciones técnicas del iPad 2. Por el contrario, el hecho de que la cámara del iPhone 4 tiene 5 Megapíxeles es fácilmente comprobable en su página de especificaciones técnicas. Si alguien descubre el tamaño real del sensor, que no dude un publicar aquí un comentario.


¿Qué ha pasado aquí?. Apple ha decidido no dotar al iPad 2 de su mejor cámara. Tal vez se deba a una limitación técnica o de desarrollo. O tal vez se deba a que Apple prefiere estratificar y llevar a cabo una política de comercialización escalonada: el iPad 1 no tenía camara, el iPad 2 tiene una cámara mala, el iPad 3 tendrá una cámara buena... Una política que asegura la renovación continua de equipos, pero muy frustrante para el usuario, que limita absurdamente el potencial del iPad y deja a su cámara muy por detrás de sus competidores en el campo de los móviles, en especial si la comparamos con las del Nokia N8 o el Sammsung Galaxy S.

Si sumamos a esto que en muy pocos meses llegarán los primeros teléfonos móviles con capacidad de grabación a 1080p, en Apple tendrán una camino mayor por recorrer.

¿Invalida esto completamente al iPad 2 como dispositivo de grabación?. No, claro que no. Simplemente hemos de ser conscientes del tipo de imagen y textura que vamos a obtener con ella, del cual en muchos casos podríamos sacar partido narrativamente hablando, si es lo que buscamos.

No obstante, dotar a un gadget como el iPad 2 del potencial multimedia que tiene, incluyendo la capacidad de edición y distribución en Internet gracias al iMovie, para después lastrarlo con una pobre cámara de vídeo, me parece un gran contrasentido y un error.


CONCLUSIÓN

¿Es el iPad 2 nuestro dispositivo soñado que nos permitiría grabar, montar y distribuir nuestro proyecto de diario filmado, prescindiendo por completo del uso adicional de un ordenador?.

Mi opinión personal es que todavía no, por la limitación en el almacenamiento y la pobre calidad de imagen de la cámara. Dos limitaciones claramente decisivas para cualquier proyecto de cierta duración y ambición, y que, irónicamente, no se deben al desarrollo tecnológico, sino a la política comercial y la estrategia tecnológica de Apple.

¿Podríamos llevar a cabo nuestro "proyecto iPad 2" pese a los incovenientes?. ¡Por supuesto!. De hecho, alguien lo hará. Pronto veremos noticias del tipo "primer vídeo-clip rodado y montado integramente con un iPad 2". La simplificación es muy interesante, pero por el momento, tal y como es hoy, sus limitaciones podrían coartar nuestra libertad creativa hasta entorpecerla.

Dicho de otra forma: el iPad 2 no es todavía un sustituto del ordenador de sobremesa o el portátil para la edición de vídeo. Sí es, desde luego, una alternativa interesante, y para ser justos con Apple, el iPad 2 no está concebido para un uso profesional, y es probablemente una buena herramienta para la creación de vídeo del usuario doméstico.

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