Mira que son listos en Apple.
Nunca anuncian con antelación el lanzamiento de productos nuevos, ni de hardware ni de software. Nunca dan noticias sobre los planes de desarrollo de sus aplicaciones profesionales, entre las que se encuentra el Final Cut Pro.
Miles de blogs, páginas, tweets, foros y demás dedican espacio diariamente a especular sobre rumores, supuestas filtraciones y noticias sobre cualquiera de sus productos. Incluso las páginas para profesionales del audiovisual, como
Creative Cow o
Pro Video Coalition, no pueden evitar, y es comprensible, hacerse eco de esas informaciones.
La Moviola Digital no podría ser menos…
Apple es muy consciente del fenómeno, y sabe cómo utilizarlo en su favor.
Lo siguiente, que ya se ha extendido por la red a toda velocidad, está basado en un
post de Larry Jordan, uno de los gurús del Final Cut Pro.
En él se cuenta que Apple invitó hace unas semanas a un pequeño grupo de expertos y profesionales a una demostración del nuevo Final Cut Pro. A Larry Jordan se le permitió informar sobre la existencia de dicha demostración, y la consecuente confirmación de que una nueva versión del FCP está en camino. No se le permitió, por cuestiones legales, decir una sola palabra sobre el contenido de la demostración, ni dar detalle sobre los cambios y novedades del nuevo software.
Hasta aquí, lo que sabemos: Larry Jordan ha visto el nuevo Final Cut Pro. Según él, el programa es “jaw-dropper”, es decir, que se nos va a quedar la boca abierta cuando lo veamos.
Y ya está. No hay nada más confirmado.
El resultado: lo que seguramente Apple quería, que todos nos volviéramos locos escribiendo sobre el asunto, intentando anticipar los cambios introducidos, buscando detalles nuevos aquí y allá.
Evidentemente, Apple sabe cómo excitar a su público. En mi caso, si alguien me dice que hay una versión nueva del Final Cut Pro, voy a tener muchísimas ganas de saber todo lo que pueda, voy a buscar información, incluso voy a leer los posts de otros especialistas que simplemente hablen de “lo que les gustaría ver o no ver” en la nueva versión del editor… Más aún publicando un blog sobre montaje como el presente.
En fin… La cosa genera entusiasmo, y a la vez, fastidia un poco…
A partir de ahí, los rumores sobre los cambios en el Final Cut Pro se han multiplicado, y yo, en este post, voy a contribuir a la cadena haciéndome eco de ellos, consciente de que las fuentes de los mismos me son ajenas, y de que lo que deberíamos hacer todos es esperar a que Apple dé noticias y entonces opinar.
Pero, ¡qué rayos!. Esto es… divertido. ¿No…?.
Antes, no obstante, es necesario tomar un poco de perspectiva y recuperar las especulaciones de los últimos meses, que nos han traído hasta aquí.
Si el lector sólo está interesado en los rumores actuales, ir directamente al final del post.
EL FINAL CUT PRO EN LOS ÚLTIMOS AÑOS
La última versión del Final Cut Pro, la versión 7, apareció hace casi un par de años.
Seamos sinceros. Fue algo decepcionante, porque las novedades incluidas fueron escasas, y muchas de ellas poco relevantes: un grupo nuevo de códecs ProRes, ahora los markers podían ser de colores, una ventana Share que permite exportar a diferentes formatos, como dvd, directamente desde el Final Cut Pro, eso sí, tardando entre 5 y 10 veces más que con el proceso de exportación tradicional… Y novedades por el estilo.
En otras palabras: no había gran cosa que mejorase de forma decisiva el flujo de trabajo de los montadores.
Dicha versión 7 generó cierto descontento. Es estable, y funciona tan bien como la versión 6, pero todos queríamos más.
Con el paso de los meses, el Final Cut Pro, que había sido el rey de la colina los últimos años, el programa al que todo el mundo migraba, empezó a generar mala prensa en las páginas especializadas.
La queja general era que el Final Cut Pro no había cambiado en esencia en la última década, que su desarrollo tecnológico era mínimo y poco imaginativo, y que Apple, en definitiva, ya no estaba interesada en el desarrollo de sus aplicaciones profesionales, al haber dirigido sus intereses comerciales a las masas, vía iPod, iPhone, iPad, y demás.
El Shake fue borrado del mapa, el Final Cut Server tardó demasiado en lanzarse y no es utilizado por casi nadie, el Xsan también fue eliminado, el Dvd Studio Pro sigue en su versión 4 desde hace seis años… Había motivos para dudar del compromiso de Apple con el mercado profesional.
A la par, los editores de la competencia, el Avid Media Composer y el Premiere Pro, que habían visto su prestigio cuestionado durante los años de pujanza del Final Cut Pro, supieron finalmente reaccionar, y en los últimos 3 años, su ritmo de desarrollo e innovación, y hay que reconocerlo, ha sido muy superior al de Apple. Aparecieron las versiones CS4 y CS5 de Premiere Pro, y la versiones 3.5, 4, 5 y ahora 5.5 del Avid Media Composer, todas ellas con importantes cambios y mejoras.
Si durante mucho tiempo escuchábamos y leíamos que tal o cual empresa o editor había abandonado el Avid en favor del Final Cut Pro, en el último par de años hemos visto como muchos otros han abandonado el Final Cut Pro, volviendo al Premiere Pro o al Avid, sencillamente porque pueden hacer lo mismo, de forma más cómoda y rápida.
LA PERCEPCIÓN DEL FINAL CUT PRO
Algunos ejemplos de esta tendencia.
Walter Murch, quien no necesita presentación, empezó en Avid, y se lanzó a montar “Cold Mountain” con Final Cut Pro, inicialmente por una cuestión de presupuesto, pues al ser más barato que el Avid, le permitía tener más equipos para trabajar con sus ayudantes, por el mismo precio.
Es una historia de sobra conocida y explotada hasta la saciedad por Apple y sus fans: “El Final Cut Pro es mejor porque lo usa Walter Murch”. Este prestigioso e interesantísimo montador y pensador cinematográfico era una presencia habitual en los vídeos promocionales de Apple.
Pues bien, se sabe que recientemente ha montado algún proyecto con Avid Media Composer. Ya no es un abanderado del Final Cut Pro, sino que es un profesional que utiliza una aplicación o la otra, en función de las circunstancias y las necesidades del proyecto.
Esto es lo que he defendido siempre desde La Moviola Digital.
Es en un error ser un fanático de una pieza de software. Como montadores, tanto profesional como creativamente, deberíamos ser capaces de montar cualquier proyecto tanto con el Avid como con el Final Cut Pro. Sirva como ejemplo que en la
Ecam (Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid), se imparten ahora talleres de ambos programas.
En el último encuentro del
Los Ángeles Final Cut Pro Group, invitaron a Walter Murch a dar una conferencia sobre el proceso de montaje de Tetro. En el turno de preguntas es preguntado por este asunto, y su respuesta puede verse en este
vídeo.
Por otra parte, la explosión de los formatos DSLR, en especial la popularización de la Canon 5D y Canon 7D, ha hecho a muchos montadores y directores de fotografía regresar al Premiere Pro. Su versión CS5 permite trabajar nativamente con cualquier formato DSLR, sin necesidad de convertir ni transcodificar a ProRes, incluso directamente desde la tarjeta de la cámara. Finalizado el montaje, puede hacerse corrección de color mediante curvas, y hacer un render en 32 Bits del proyecto.
Nada de esto es posible actualmente en el Final Cut Pro.
Relevantes directores de fotografía están usando de forma muy militante la Canon 5D y la Canon 7D, manteniendo una postura muy crítica con Apple, y defendiendo el uso del Premiere Pro.
Uno de los casos más notables es el de
Shane Hurlbut, quien acusa a Apple de haber abandonado a los profesionales y rechaza de pleno, por innecesaria, la transcodificación del material DSLR a ProRes. Podéis consultar su opinión al respecto en esta
entrevista.
Clint Milby es otro experto, gurú de las Canon 5D y 7D, usuario de Final Cut Pro, que sin embargo se ve frustrado por los rodeos que requiere la aplicación al trabajar con material generado por dichas cámaras. Podéis consultar este
post para ampliar la información, y aquí tenéis un vídeo donde ilustra la potencia del flujo de trabajo instantáneo del Premiere Pro CS5:
CS5: Cutting off the Card from
Clint Milby on
Vimeo.
El Avid Media Composer 5, mediante su tecnología AMA (Avid Media Acces), también puede editar nativamente, en el acto, y sin transcodificación, material grabado en casi cualquier formato de tarjeta, incluidos los de Canon.
HISTORIA DE VARIOS RUMORES
Así andábamos, entre la incertidumbre de los usarios y Apple en el punto de mira de los profesionales más exigentes, cuando surgió en los rincones de Internet en rumor inquietante para los defensores del Final Cut Pro.
Apple vendería el programa y el resto de sus aplicaciones profesionales a un tercero (tal vez Autodesk, se dijo), para no tener que destinar recursos a su desarrollo, y centrarse así el hardware y los productos electrónicos de consumo doméstico.
Dicho rumor se apoyaba además en una supuesta filtración que aseguraba que decenas de programadores del departamento de aplicaciones profesionales de la compañía habían sido despedidas, y que la actividad en el mismo se encontraba prácticamente paralizada.
Hubo comentarios de toda clase, apoyando y contradiciendo la teoría, todos ellos especulando sobre las estrategias de futuro de Appe, donde evidentemente se guardaba silencio.
Para muchos incluso se trataba de una buena noticia, seguros de que otra empresa mimaría más el producto y lo actualizaría mejor y más regularmente. Otros temían que el Final Cut Pro fuera comprado por Adobe o Avid, para así, con el tiempo, eliminarlo. La historia no tenía fin… Todo ello basado en… aire…
LOS E-MAILS DE STEVE JOBS Y LOS COMUNICADOS DE APPLE
Tras esto, un usuario del software escribió un mail al mismísimo Steve Jobs, mostrándole su preocupación. Parece que Steve Jobs les respondió, con uno de sus escuetos y enigmáticos mails. Por supuesto, el e-mail se filtró, pero nada se sabe sobre su autenticidad.
El usuario le preguntaba si Apple estaba comprometido con el desarrollo del Final Cut Pro. Steve Jobs respondió:
“We certainly do. Folks who left were in support, not engineering. Next release will be awesome.”
“Sí, lo estamos. Los que fueron despedidos estaban en soporte, no en desarrollo. El próximo lanzamiento será increíble.”
Reacción: más y más comentarios y expectación.
Un mes más tarde, otro rumor apareció.
Apple sí trabajaba en una nueva versión de Final Cut Pro, reescribiendo la aplicación desde cero, pero orientándola más hacia el mercado doméstico, simplificándola y acercándola así, de nuevo, a las masas.
Apple, en un movimiento insólito, lanzó un comunicado refutando el rumor:
“Final Cut Pro is the first choice for professional video editors, and we’ve never been more excited about its future. The next version of Final Cut is going to be awesome, and our pro customers are going to love it.”
“Final Cut Pro es la primera elección de los editores profesionales. Nunca hemos estado más ilusionados con su futuro. El nuevo Final Cut Pro va a ser maravilloso. Os va a encantar.”
Meses después, otro usuario escribe a Jobs y le pregunta por qué el Final Cut Pro no está actualizado a 64 Bits.
Jobs responde:
“Stay tuned and buckle up. Sent from my iPhone”
“Permaneced atentos y abrocharos el cinturón. Enviado desde mi iPhone”.
No hay más que buscar en Google “Steve Jobs + e-mails” para darse cuenta del alcance y profundidad de este fenómeno. Pocas veces se escribe tanto, tantísimo, sobre tan poco.
Esto es Apple en estado puro.
LAS NOVEDADES DEL FINAL CUT PRO 2011, SEGÚN LOS RUMORES
Lo que Larry Jordan ha dicho es que la nueva versión es la más renovada de los últimos 10 años, cosa que no es de extrañar, pues Apple, esta vez sí, necesitaba revitalizar su programa y contrarrestar la mala prensa de los últimos tiempos.
A continuación, la lista, sin confirmar, de rumores sobre las novedades del Final Cut Pro 2011:
REESCRITURA COMPLETA DEL FINAL CUT PRO
Es decir, que en lugar de trabajar sobre el código informático preexistente, el Final Cut Pro ha sido reescrito por completo desde cero. Se trata de una de las demandas más claras de los usuarios, pues el código actual es bastante antiguo, y ello explica la dificultad de su desarrollo.
64 BITS
Consecuencia de la anterior. Para los no expertos: existían sistemas operativos y aplicaciones informáticas de 32 Bits. Los sistemas operativos actuales (Snow Leopard y el futuro Lion, o el mismo Windows 7), son de 64 Bits.
En un Mac con Snow Leopard, por ejemplo, pueden ejecutarse aplicaciones de 32 Bits (el iMovie 2011 y toda la suite iLife siguen siendo 32 Bits). Para sacar el máximo rendimiento de los recursos del sistema, las aplicaciones deben reescribirse en 64 Bits.
Un Final Cut Pro de 64 Bits podrá utilizar los múltiples núcleos de los procesadores Intel, además de tener acceso a una cantidad mayor de memoria Ram, y de recursos del sistema.
No olvidemos que si tenemos un Mac Pro con 16 Gigas de Ram y un procesador de ocho núcleos, el Final Cut Pro actual no usa, ni de lejos, todo ese potencial, debido a su limitación de 32 Bits. Sólo el Compressor puede sacar partido de los procesadores de múltiples núcleos.
Este sería un cambio necesario y bienvenido.
El Premiere Pro CS5 ya era de 64 Bits. El Avid Media Composer, incluso su recién lanzada nueva versión, la 5.5, sigue siendo de 32 Bits. Avid, de hecho, será el siguiente que deberá acometer una reescritura completa de su código.
UN NUEVO INTERFACE
La posibilidad de un re-diseño completo y drástico del interface de trabajo interesa y a la vez inquieta a los usuarios.
Interesa porque el Final Cut Pro necesita, sin ninguna duda, mejoras en su interface, y también la habilidad de que éste sea configurable y personalizable.
Inquieta porque un re-diseño global del espacio de trabajo, si es llevado demasiado lejos, podría no gustarnos, o incidir demasiado en nuestra manera de montar. Esto es lo que pasó con el iMovie 08, que presentaba un programa de aspecto y forma de trabajo tan diferentes a su versión anterior, que realmente se trataba de una aplicación distinta.
Si Apple ha hecho esto, entonces demos por seguro que el Final Cut Pro, tal y como lo conocemos, dejará de existir, y que la nueva versión será una aplicación diferente, mejor o peor, pero diferente, que deberemos aprender.
Hablaríamos, en realidad, de un cambio de paradigma.
Los 3 grandes softwares de edición no lineal, Avid, Final Cut Pro, y Premiere, utilizan un paradigma similar: una ventana de proyecto, una para visualizar las fuentes de vídeo, otra para visualizar el vídeo de las secuencias, y un Timeline.
Este espacio de trabajo se centra en lo que llamamos la “edición de 3 puntos”.
En la ventana Viewer exploramos nuestros clips, nuestras fuentes, en busca de los puntos de entrada y salida de nuestras ediciones. En la ventana Canvas visualizamos el vídeo de nuestras secuencias. Y en el Timeline actuamos sobre los clips para re-ordenar, afinar y manipular los clips de la secuencia.
Estas ventanas podrán tener sus diferencias de diseño y color entre versiones y programas, pero en esencia son lo mismo.
Este paradigma funciona, y si Apple va a cambiarlo, esperemos que no lo haga de forma caprichosa, o simplemente para ofrecer algo nuevo, vistoso, y marketizable.
Dicho de otra forma: esperemos que no haga lo mismo que hizo con el iMovie, cuyo interface actual tal vez sirva para el usuario casual, pero es terrible para un montador profesional, al estar basado exclusivamente en el uso del ratón o el Track Pad, y con la consecuente falta de precisión y control que requerimos.
En el iMovie, por ejemplo, no podemos utilizar el teclado para decidir dónde queremos que empiece y termine un plano que vamos a montar. Esto se hace pinchando y arrastrando el ratón sobre los iconos del clip de origen, abarcando la porción que queremos editar.
Mi teoría es que esto se hizo con el iMovie debido a su migración a dispositivos multitáctiles como el iPhone o el Ipad 2, donde no hay ni ratón ni teclado, y todo debe hacerse con los dedos.
Bien. Pero llevar dicho estilo de edición al Final Cut Pro, con un exceso de orientación al ratón o a los multigestures del Track Pad, disgustará a muchos.
Esto me recuerda algo que pasó hace un tiempo con el iPod Shuffle, el iPod más pequeño, diseñado para hacer deporte y correr con él. En su afán por miniaturizarlo y simplificarlo, Apple llegó a lanzar un modelo que no tenía botones de ningún tipo, sino una superficie táctil sobre la que se pulsaba.
Las ventas de ese modelo descendieron. El mismísimo Steve Jobs, cuando presentó el siguiente modelo del Shuffle, reconoció el error y afirmó: “Nos hemos dado cuenta de que a la gente le gustan los botones”. El botón Play de siempre volvió al reproductor.
En el mundo del montaje, si necesito retroceder un fotograma, prefiero pinchar la flecha izquierda del teclado, que es algo preciso, antes que hacer un “multi-gesto” en el Track Pad, que consiste en poner un dedo en el centro y dibujar un arco de derecha a izquierda con otro dedo…
Lo que sí vería con buenos ojos es que algún día los teclados, conteniendo todas sus teclas, fueran reemplazados por superficies táctiles, como de hecho ya sucede en el iPad, y que fueran además configurables. Pero esa es otra historia.
Algunos de los cambios drásticos que se han rumoreado se mencionan a continuación.
LA DESAPARICIÓN DEL VIEWER
En lugar de tener un Viewer y un Canvas tendríamos una única ventana para visualizar el vídeo, que mostraría los clips originales o nuestra secuencia alternativamente, según dónde hiciéramos la reproducción.
Personalmente, no me parecería mal si se tratara de una opción que el usuario pudiese o no elegir.
Una única ventana de vídeo, y por lo tanto de mayor tamaño, me parecería útil en situaciones donde no necesitemos visualizar otros clips de audio o vídeo. Tal vez a la hora de los efectos, la corrección de color, o el trabajo con títulos, o tal vez cuando estemos trabajando en el afinado y acabado de una secuencia. Podría ser.
A la hora del montaje puro y duro, sin embargo, prefiero seguir teniendo las dos ventanas de vídeo, la de las fuentes y la del montaje.
¿Por qué?.
En primer lugar porque cuando estoy visionando material en el Viewer, tal vez necesite/quiera ver un fotograma de referencia de la secuencia en el Canvas, pudiendo así comparar o relacionar encuadres, ángulos, continuidad fotográfica, etc.. Querría ver las fuentes en el Viewer y determinado fotograma de la secuencia al mismo tiempo. Imposible en una sola ventana de vídeo.
Por otra parte, y esto ya es muy personal, mi cabeza no funciona igual cuando estoy explorando, estudiando y visionando mis fuentes en el Viewer, que cuando estoy visualizando o afinando un montaje en el Canvas.
En el Viewer llevo a cabo un proceso de selección, desde el que tomo ciertas decisiones de montaje (principios y finales de plano, su posición en la secuencia, su ordenación rítmica, y otras). En el Viewer “busco la forma”.
En el Canvas, donde vemos el montaje de la secuencia, el proceso mental de visualización es distinto, más material. Comprobamos y juzgamos la relación entre los planos, las duraciones, la sensación narrativa y la construcción de la emoción. En el Canvas, por tanto, “trabajo sobre la forma”, para pulirla.
Para mí, cuando estamos montando, tiene sentido que haya dos ventanas de vídeo, una para cada proceso.
Si Apple introduce la “ventana de vídeo única”, espero que sea opcional, y yo mismo la usaré o no dependiendo de qué esté haciendo.
LA DESAPARICIÓN DEL TIMELINE
También se ha afirmado que el Timeline desaparecerá y será sustituido por una visualización mediante nodos, a la manera del extinto Shake.
De nuevo, este cambio ya fue introducido en el iMovie, que dejó de tener Timeline, y donde los distintos planos de una secuencia quedan representados mediante una especie de nodos que muestran el primer y último fotograma de cada plano.
El problema aquí sería que si dichos nodos tienen el mismo tamaño todos, no proporcionarían una representación visual de su duración en la secuencia.
Además, en el Timeline es muy sencillo navegar. Para ir a la mitad de un plano, coloco el cursor de reproducción en la mitad del clip que está en el Timeline. En un interface de nodos, ¿qué haríamos?, ¿pinchar el nodo correspondiente y después colocar el ratón en su centro?.
Menos eficiente.
¿Cómo haríamos edición de sonido multipista en un sistema de nodos?.
No creo que nos metan en semejante berenjenal.
Más bien creo que el Timeline se mantendrá en lo esencial, y que se introducirá un modo de visualización mediante nodos para el trabajo con efectos y corrección de color, heredero del Shake.
LA DESAPARICIÓN DE LOG AND CAPTURE
Conociendo a Apple, esta sí es muy probable.
Apple es un “technology pusher”. Gusta de implementar novedades “obligatorias” y de dejar obsoletos procedimientos y hardware, con el propósito de hacer avanzar la tecnología, y por qué no, de hacer caja.
A veces para bien, y a veces para mal.
Cierto es que los formatos profesionales de tarjeta se han instaurado plenamente, pero todavía se trabaja muchísimo con cintas, por ejemplo en televisión: HDV, DVCPRO-HD, BETACAM DIGITAL, etc..
Si no podemos capturar con el nuevo Final Cut Pro, ¿qué haremos?.
De no haber una herramienta para capturar, probablemente tampoco habrá una herramienta para volcar a cinta, como Edit to Tape. Muchas de las televisiones actuales siguen requiriendo cintas para emisión.
Yo mismo tengo un archivo muy extenso de cintas miniDV con las que trabajo regularmente.
Tal vez Log and Capture desaparezca como tal del Final Cut Pro, pero Apple podría dar una solución transitoria: incluir, fuera del Final Cut Pro, una pequeña utilidad con la que poder capturar.
Adobe y Avid son más integradores en este sentido. Añaden, pero no quitan.
Tendremos que esperar para ver qué pasa.
¿ADIÓS A QUICKTIME?
Como sabemos, el Final Cut Pro está basado en QuickTime.
Todo vídeo que capturemos o transfiramos para editar con él acabará como un .MOV en una carpeta Capture Sctrach.
Siempre se ha dicho que esto explica por qué no podemos leer directamente P2, cuyo formato es .MXF, o XDCAM, cuyo formato es ahora .MP4, por poner sólo dos ejemplos.
El FCP necesita, mediante Log and Transfer, “meterlos en con contenedor QuickTime”, o convertirlos a QuickTime, para entendernos.
También se dice que para que la situación cambie, el programa tiene que dejar de estar basado en QT y estar basado en otra cosa que le permita leer cualquiera de esos formatos sin conversión alguna, lo cual únicamente sería viable si se realizara una reescritura desde cero de la aplicación, punto en el que, parece, estamos.
Esa “otra cosa” podría ser
AV Foundation, una especie de rutinas de vídeo a nivel de sistema operativo, que se encuentran en el iOS del iPhone y el iPad. El iMovie en esos dispositivos permite editar, y nativamente, los vídeos grabados con ellos, cuyo codec es H.264, el mismo empleado por las Canon 5D y 7D.
Pues bien, parte de esa tecnología podría ser trasladada a nuestro editor, abriendo la puerta a la posible edición nativa, verdaderamente nativa, de esos formatos (DSLR, XDCAM, y los demás).
Sabiendo que el Premiere Pro CS5 y el Avid Media Composer ya hacen esto, los de la compañía de la manzana están obligados, como mínimo, a igualarse a su competencia
¿QUÉ PASA CON EL MOTION, EL COLOR O EL SOUNDTRACK PRO?
A saber…
¿Tendremos un nuevo Final Cut Pro, maravillosamente integrado con el Motion, el Color y el Soundtrack Pro?.
¿O tendremos un nuevo Final Cut Pro maravilloso, que tenga dentro de sí mismo el Motion, el Color y el Soundtrack Pro integrados?.
La segunda opción, más que un rumor actual, es un viejo sueño de muchos montadores, porque el roundtripping entre aplicaciones, conveniente a veces, es complejo y puede ser extremadamente problemático, sobre todo frente a posibles deadlines.
Años atrás se hablaba de un posible Universal Timeline, que podría trasladarse, dentro del mismo Final Cut Pro, entre varias “Rooms” o espacios de trabajo, a la manera del Color: un área para montar imagen, otra para efectos (el Motion integrado), otra para corrección de color (el Color integrado), otra para sonido (Soundtrack Pro integrado)…
En su momento este rumor no se cumplió, y nada se sabe sobre la vía que habrá seguido Apple.
Un par de pistas sí tenemos.
Todos los rumores de los últimas días versan sobre el mismo Final Cut Pro. Ni una palabra sobre el resto de aplicaciones del Final Cut Studio.
Y otro indicio: Larry Jordan, en el post que confirmó la existencia del nuevo FCP, donde, recordemos, afirmó que era una actualización “ambiciosa”, y que es la única fuente más o menos confirmable, no citó en ningún momento, para nada de nada, ni el Motion, ni el Color, ni el Soundtrack Pro…
¿Habrá dado Apple el salto hacia la super-aplicación con todo integrado?.
Me gusta. Ojalá.
VENTA EXCLUSIVA A TRAVÉS DE LA APP STORE
El nuevo Final Cut Pro podría no venderse en soporte físico y hacerlo únicamente a través de la nueva App Store para Mac.
De ser así, tendremos que ver qué política de precios sigue Apple.
En los últimos años el Final Cut Studio ha visto reducido su precio hasta los 965 Euros. Me sorprendería mucho que el nuevo Final Cut Pro, por muy nuevo y revolucionario que sea, tuviese un precio mayor.
El ejemplo lo tenemos en el Logic Studio, que también vivió una reescritura completa hace un tiempo, y pasó a costar 487 Euros frente a los 990 que costaba anteriormente. Aquella nueva versión del Logic Studio, por cierto, recibió muchos elogios y fue muy bien acogida por los usuarios.
Crucemos los dedos.
Todas las aplicaciones Apple que se venden en la App Store, y que antes sólo podían obtenerse conjuntamente (el caso del iWorks), pueden comprarse ahora por separdo (Pages, Numbers y Key Note), por precios inferiores.
¿Y si se atreven a hacer algo agresivo, como por ejemplo, vender el Final Cut Pro, a través de la App Store, por… digamos… 300 Euros?.
¿Cómo podrían competir ahí Adobe (Premiere Pro: 1000 Euros) o Avid (Media Composer: 2136 Euros en versión descargable)?.
¿QUÉ ESPERAR?
Nadie lo sabe. Y quienes lo saben, todavía no pueden decirlo.
Es posible que algunos de los citados pronósticos se cumplan.
En general, hay dos escenarios posibles:
A) Una actualización evolutiva, llena de novedades y mejoras a nivel técnico, de flujo de trabajo e interface, que de verdad nos facilite el trabajo y la creatividad, con más tiempo real, mejores herramientas de media management, etc..
B) Un cambio tan profundo que convierta al nuevo Final Cut Pro, verdaderamente, en un programa distinto con una aproximación diferente al montaje.
La primera opción sería un éxito.
La segunda sería un paso arriesgado para Apple. Podría maravillarnos esa nueva aproximación a la edición no lineal, pero también podría no gustarnos.
Según la compañía, hay más de un millón de usuarios registrados de Final Cut Pro. Usuarios sin registrar, ya no digamos… Así que… ¿qué pasará si Apple dice a ese millón de personas “olvidad vuestro actual Final Cut Pro, porque viene uno nuevo, maravilloso, que no tendrá nada que ver con lo que conocéis?.
Riesgo hay, y a mí me parece bien que lo haya. Siempre debe haber espacio para la innovación, cuando está bien integrada y planificada.
Yo, finalmente, y aquí me mojo un poco más, no creo que las cosas vayan a cambiar de manera tan decisiva a nivel de interface. Prometer algo sensacional y revolucionario es siempre parte de la estrategia de Apple.
Pero sí espero un nuevo Final Cut Pro espectacular, que sume e integre todas las mejoras posibles, tanto a nivel técnico como de flujo de trabajo, y que dé al montador flexibilidad para montar según sus preferencias.
Creo, como conclusión, que los cambios profundos tendrán que ver más con la ampliación de las posibilidades y herramientas nuevas que con la modificación del paradigma básico de la edición no lineal.
Y por favor, no me quitéis el Viewer…
Nunca había escrito un post tan largo sobre un programa que todavía no existe.
En pocos meses, sabremos algo…
APÉNDICE PARA INTERESADOS EN CURSOS DE FINAL CUT PRO
Para quien no lo sepa, yo me dedico fundamentalmente a enseñar Final Cut Pro, Avid y Premiere Pro.
Si en unos meses podría haber un Final Cut Pro radicalmente diferente, ¿merece la pena aprender el programa ahora?.
La respuesta es un absoluto y rotundo ¡sí!.
Incluso en el caso de que la nueva versión fuese tan, tan, tan diferente (y ya he dicho que no creo que vaya a ser tan, tan, tan diferente), tened en cuenta que, a nivel profesional, habría un periodo de transición de meses, o años incluso.
Si dicha nueva versión gusta y funciona bien, será adoptada por las empresas y los profesionales, pero mediante un proceso lento, que tardará bastante en llegar a todos los rincones. No se pude cambiar de programa de la noche a la mañana, menos cuando el primero ya está instalado en casi cada Mac existente.
Si la nueva versión no gusta, entonces la transición será todavía más lenta, y mucha gente ni la hará. Seguirán trabajando con su actual Final Cut Pro hasta que puedan, y tal vez migraran a los programas de la competencia.
Y también puede, e insisto en esto, que los cambios no sean para tanto.
En todo caso, os aseguro que nadie debería modificar sus planes de aprender Final Cut Pro, conmigo o quien sea, en el momento actual.
Si lo necesitáis ahora, para vuestros proyectos o para buscar trabajo, siempre es el momento. Y desde luego, todo lo que aprendáis hoy sobre la versión actual os servirá y facilitará la posible transición a la versión que está por venir.